Galletas "Home made" y Crema catalana

Hola a todos! 
Hoy quiero enseñaros varias cosas, y es que todavía no había tenido ocasión ni de enseñaros algunos de mis regalos de cumpleaños ni de poder usarlos siquiera! 
Esta semana ha sido bastante relajada para mi, o más que relajada, quizá menos estresante de lo normal y por fin he tenido un poquito de tiempo para mi y para hacer todo aquello que tenía pendiente y me encanta hacer, véase postres, decorar la casa con un toque más primaveral... y es que, para todos aquellos que no lo sabíais, me declaro una obsesa total de la decoración. Me encantan todos esos tipos de tiendas, podría pasarme horas dentro de ellas, mirando y comprando pequeños detalles para adornar la casa. Y es que soy de las que piensa que todo lo que te rodea influye mucho en ti, en tu estado de ánimo y tu manera de vivir. Una casa o una habitación bien decorada y a tu gusto, no solo te aporta serenidad visual sino también física.
Así que nada, como estos días tuve un poco de tiempo para mi, me dediqué a redecorar un poco mi cuarto, cosa que suelo hacer bastante a menudo, ya que, como os digo, me relaja y aporta bienestar.
No contenta solo con eso, como habréis podido comprobar, también cambié la cabecera del blog por una mucho más ligera visualmente, menos sobrecargada y más serena. En cuanto he visto la imagen he pensado que era perfecta para el blog. Al verla, lo primero que me vino a la cabeza fue un atardecer que se asoma para teñir el cielo de rosa, en un campo solitario, debajo de un gran árbol, rodeado por esas antiguas vallas blancas de madera desgastada por el paso del tiempo, con el ruido de la naturaleza de fondo, con pajaritos y olor a primavera...
Una imagen que me aporta serenidad y, al igual que pienso que la decoración de tu entorno influye en tu estado de ánimo, también lo pienso en relación con el "trabajo".

Y a parte de las horas que le dediqué a las tiendas de decoración, revistas y cambios, también tuve tiempo para hacer aquellas recetas que tenía pendientes desde hacía tiempo.
Dos de mis regalos de cumpleaños han tenido que ver, como no, con los postres: por un lado, un sello estampador de galletas con un toque muy "vintage" por llamarlo de alguna manera, y, por otro, un kit para hacer crema catalana, con sus recipientes de barro y por supuesto, el soplete para caramelizar el azúcar. ¡Qué ganas le tenía!

No os imagináis lo que es, tener algo que deseas usar delante de ti y no tener tiempo material para hacerlo! Era como una tortura, abrir el mueble de los utensilios de trabajo y verlos allí, con ojitos de pena, deseando ser usados... esta semana por fin han (he) tenido el placer!


Os dejo unas fotos para que veáis lo bonitas que quedan las galletas estampadas con el sello. La receta es ésta, la básica que normalmente utilizo para hacer galletas de este tipo. Ligera, fácil y sin tiempo de reposo.




Por otro lado, os traigo la receta de la crema catalana, rescatada hace muchísimo tiempo, de un antiguo libro de cocina.

Ingredientes (para 4unds):

- 1/2 litro de leche
- un trozo de pela de limón
- una rama de canela
- 4 yemas
- 75gr de azúcar blanca
- 15gr de harina de maíz (maizena)

Preparación:

1. Infusionamos la leche con la pela del limón y la ramita de canela, y la dejamos hervir. 

Hay pocos olores en el mundo mejores que el de una leche templada, infusionada con limón y canela 

2. Mientras le leche está en el fuego, preparamos una mezcla con las 4 yemas, el azúcar y la maizena, mezclando todo muy bien hasta obtener una pasta homogénea.

3.Una vez que ha hervido la leche, la retiramos del fuego, le quitamos la pela y la rama y, en caso de que se haya formado una capa de nata, la colamos. Hecho esto, la echamos muy lentamente sobre la mezcla anterior, removemos y la llevamos de nuevo al fuego. La mantendremos así, sin dejar de remover, a fuego medio hasta que espese.

4. Una vez que la crema ha espesado, la echamos en los moldes típicos de barro y la dejamos enfriar. Una vez frías, las metemos en la nevera y dejamos reposar durante un mínimo de 4h para que adquieran la consistencia adecuada.

5. Antes de servir, le ponéis encima una cucharada de azúcar, la cual caramelizaréis con la ayuda del soplete.
No os preocupéis si no tenéis uno, está igualmente rica sin caramelizar, yo os enseño las dos opciones.



Todos los utensilios (tanto el estampador como las cazuelitas de barro y el soplete, son de la tienda CASA)




A postrear!

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