Hola a todos!
Fin de la espera! Os traigo la receta de estos mini merengues que
os enseñé hace un tiempo en Facebook y Twitter.
Es una receta muy sencilla que apenas necesita ingredientes, pues solo lleva huevos y azúcar!
Es una receta muy sencilla que apenas necesita ingredientes, pues solo lleva huevos y azúcar!
Sí sí, como lo oís, no me he vuelto loca y encima la elaboración
tampoco es que sea muy complicada, requiere paciencia eso sí, pero es sencilla.
La manera de elaborarlos variará un poco en función del resultado que queramos obtener. Exactamente estos, son merengues que por fuera tienen una textura crujiente; una fina capa dura que rompe escarchándose con solo hincar un poco el diente o hundiéndole los dedos. El interior en cambio es muy cremoso, suave y con burbujitas de aire que lo hacen muy esponjoso, algo similar a la mousse.
Personalmente creo que es la combinación perfecta, ese exterior ligeramente endurecido que nos permite apilar unos encima de otros sin que se peguen entre ellos es algo muy práctico sobre todo si los queremos presentar en algún tipo de cesta, servir en una fiesta o guardar en una caja para hacer un pequeño regalo. O sencillamente para conservarlos sin necesidad de hacerlo individualmente en una bandeja, ya que nos ocuparía muchísimo espacio.
Bueno, vamos allá con la receta!
Ingredientes:
- 3 claras de huevo a Tª ambiente
- 150 gr de azúcar
*Utilizaremos siempre 50 gr de azúcar por cada clara de huevo (hablamos de un huevo de tamaño estándar, mediano). ¿Que es la primera vez que los hacéis y tenéis algo de miedo a que salga mal? Pues podéis probar utilizando tan solo 1 clara y 50 gr de azúcar o si por el contrario queréis más cantidad, podríais hacerlos por ejemplo son 5 claras y 250 gr de azúcar. Ya veis que es algo muy sencillo de calcular.
Con la combinación que yo os enseño de 3 claras, salen aproximadamente 32 unidades.
Preparación:
1. Una vez que los huevos están a Tª ambiente, separaremos las yemas de las claras, teniendo sumo cuidado de que en el recipiente donde trabajaremos las claras, no vaya ni un mini trocito de cáscara ni una pizquita de yema, nada de nada! Porque podría hacer que estuvieramos hasta el próximo verano con la batidora y aun así no se nos montaría el merengue.
2. Una vez tenemos las claras en un recipiente, comenzaremos a batir con la batidora a la que previamente habremos colocado las varillas, empezando siempre por una velocidad baja, pues creédme si os digo que de hacerlo a una vel. media-alta podría acabar la pared, las alacenas, tu mandil y tu cara llena de gotitas de huevo! Doy fe!
3. Una vez que veamos que las claras tienen un aspecto blanco y espumoso, incorporaremos la mitad del azúcar en forma de lluvia y muy despacio, para no echar abajo el trabajo realizado hasta ahora, y seguiremos batiendo. A medida que veáis que la preparación adquiere consistencia, podéis subir la velocidad, pero os recomiendo quedaros como mucho en una intermedia entra baja y alta, yo pasé del 1 a utilizar un 3 sobre 5.
4. Cuando las claras estén casi a punto de nieve incorporaremos de la misma forma el resto del azúcar y continuaremos batiendo.
5. La preparación del merengue estará lista cuando éste se quede en las varillas y no caiga de las mismas pero sobre todo cuando al girar el bol no se cae ni se mueve del sitio! (Antes de aventuraros a darle la vuelta al bol, mirad que ya no se deslice por las paredes, porque tampoco es cuestión de que por pediros que le deis la vuelta, os haga expandir la mezcla por toda la encimera).
6. Una vez listo el merengue, lo introduciremos en una manga pastelera y haremos pequeñas montañitas rizadas sobre la bandeja del horno que habremos cubierto de papel vegetal.
7. Para finalizar, introduciremos los merengues en el horno, previamente precalentado a 120ºC y los dejaremos hacer durante aproximadamente 1h. De esta manera, tendrán la textura que arriba os explico. En caso de quererlos más secos en el interior, no tendremos más que dejarlos más tiempo en el horno.
Pequeños consejos:
- Es muy importante que los huevos estén a Tª ambiente, pues cuanto más fríos, más tiempo nos llevará montar el merengue. Yo fui muy impaciente y me puse a prepararlos con los huevos bastante fríos, a pesar de que llevaban ya 10 min fuera de la nevera y estuve unos 20 min a lo poco para que adquiriera la consistencia que buscaba. Mi brazo y la pobre batidora a la que no le falto nada para ponerse a echar humo y gritar socorro, maldijeron mi prisa!
- Es mejor que montéis el merengue en un recipiente de poco diámetro y muy alto y no al contrario. Si lo hacéis en un bol, como yo, os aconsejo que lo tumbéis ligeramente para que el merengue se agrupe en un lado, pues si juntamos más cantidad se hará más rápido que si lo dejamos esparcido en un bol más grande.
Otro consejo es que no mováis la batidora del sitio, el merengue se irá moviendo por si solo con el movimiento de las varillas e irá rotando; si vosotros hacéis movimientos circulares con la batidora alrededor de todo el bol o la movéis arriba-abajo como si montaseis nata, lo único que conseguiréis es que se licue y nunca adquirirá la consistencia que buscáis.
-Aunque llevéis tiempo y la cosa no tenga pinta de que se vaya a terminar en los próximos meses, no os rindáis, a veces las condiciones del tiempo e incluso la humedad del ambiente pueden jugarnos malas pasadas. Eso sí, aunque creáis que es imposible que después de una hora eso no coja consistencia y que jamás conseguiréis que se quede pegado al recipiente no os rindáis! Creedme, llegará un momento en que podréis darle la vuelta al bol completamente sin que caiga ni una gotita!
Bueno, creo que no me olvido de nada! Espero no haberos asustado con eso de la batidora que arde o el brazo que casi se me cae del cuerpo, de verdad que si a mí me llevo 20 minutos montarlo porque las claras estaban muy frías, si esperáis el tiempo suficiente os llevará mucho menos, y ya veis que es un postre muy sencillo, de ingredientes muy básicos y muy fácil de hacer. Animaros a probar porque el resultado es increíble!
La manera de elaborarlos variará un poco en función del resultado que queramos obtener. Exactamente estos, son merengues que por fuera tienen una textura crujiente; una fina capa dura que rompe escarchándose con solo hincar un poco el diente o hundiéndole los dedos. El interior en cambio es muy cremoso, suave y con burbujitas de aire que lo hacen muy esponjoso, algo similar a la mousse.
Personalmente creo que es la combinación perfecta, ese exterior ligeramente endurecido que nos permite apilar unos encima de otros sin que se peguen entre ellos es algo muy práctico sobre todo si los queremos presentar en algún tipo de cesta, servir en una fiesta o guardar en una caja para hacer un pequeño regalo. O sencillamente para conservarlos sin necesidad de hacerlo individualmente en una bandeja, ya que nos ocuparía muchísimo espacio.
Bueno, vamos allá con la receta!
Ingredientes:
- 3 claras de huevo a Tª ambiente
- 150 gr de azúcar
*Utilizaremos siempre 50 gr de azúcar por cada clara de huevo (hablamos de un huevo de tamaño estándar, mediano). ¿Que es la primera vez que los hacéis y tenéis algo de miedo a que salga mal? Pues podéis probar utilizando tan solo 1 clara y 50 gr de azúcar o si por el contrario queréis más cantidad, podríais hacerlos por ejemplo son 5 claras y 250 gr de azúcar. Ya veis que es algo muy sencillo de calcular.
Con la combinación que yo os enseño de 3 claras, salen aproximadamente 32 unidades.
Preparación:
1. Una vez que los huevos están a Tª ambiente, separaremos las yemas de las claras, teniendo sumo cuidado de que en el recipiente donde trabajaremos las claras, no vaya ni un mini trocito de cáscara ni una pizquita de yema, nada de nada! Porque podría hacer que estuvieramos hasta el próximo verano con la batidora y aun así no se nos montaría el merengue.
2. Una vez tenemos las claras en un recipiente, comenzaremos a batir con la batidora a la que previamente habremos colocado las varillas, empezando siempre por una velocidad baja, pues creédme si os digo que de hacerlo a una vel. media-alta podría acabar la pared, las alacenas, tu mandil y tu cara llena de gotitas de huevo! Doy fe!
3. Una vez que veamos que las claras tienen un aspecto blanco y espumoso, incorporaremos la mitad del azúcar en forma de lluvia y muy despacio, para no echar abajo el trabajo realizado hasta ahora, y seguiremos batiendo. A medida que veáis que la preparación adquiere consistencia, podéis subir la velocidad, pero os recomiendo quedaros como mucho en una intermedia entra baja y alta, yo pasé del 1 a utilizar un 3 sobre 5.
4. Cuando las claras estén casi a punto de nieve incorporaremos de la misma forma el resto del azúcar y continuaremos batiendo.
5. La preparación del merengue estará lista cuando éste se quede en las varillas y no caiga de las mismas pero sobre todo cuando al girar el bol no se cae ni se mueve del sitio! (Antes de aventuraros a darle la vuelta al bol, mirad que ya no se deslice por las paredes, porque tampoco es cuestión de que por pediros que le deis la vuelta, os haga expandir la mezcla por toda la encimera).
6. Una vez listo el merengue, lo introduciremos en una manga pastelera y haremos pequeñas montañitas rizadas sobre la bandeja del horno que habremos cubierto de papel vegetal.
7. Para finalizar, introduciremos los merengues en el horno, previamente precalentado a 120ºC y los dejaremos hacer durante aproximadamente 1h. De esta manera, tendrán la textura que arriba os explico. En caso de quererlos más secos en el interior, no tendremos más que dejarlos más tiempo en el horno.
Pequeños consejos:
- Es muy importante que los huevos estén a Tª ambiente, pues cuanto más fríos, más tiempo nos llevará montar el merengue. Yo fui muy impaciente y me puse a prepararlos con los huevos bastante fríos, a pesar de que llevaban ya 10 min fuera de la nevera y estuve unos 20 min a lo poco para que adquiriera la consistencia que buscaba. Mi brazo y la pobre batidora a la que no le falto nada para ponerse a echar humo y gritar socorro, maldijeron mi prisa!
- Es mejor que montéis el merengue en un recipiente de poco diámetro y muy alto y no al contrario. Si lo hacéis en un bol, como yo, os aconsejo que lo tumbéis ligeramente para que el merengue se agrupe en un lado, pues si juntamos más cantidad se hará más rápido que si lo dejamos esparcido en un bol más grande.
Otro consejo es que no mováis la batidora del sitio, el merengue se irá moviendo por si solo con el movimiento de las varillas e irá rotando; si vosotros hacéis movimientos circulares con la batidora alrededor de todo el bol o la movéis arriba-abajo como si montaseis nata, lo único que conseguiréis es que se licue y nunca adquirirá la consistencia que buscáis.
-Aunque llevéis tiempo y la cosa no tenga pinta de que se vaya a terminar en los próximos meses, no os rindáis, a veces las condiciones del tiempo e incluso la humedad del ambiente pueden jugarnos malas pasadas. Eso sí, aunque creáis que es imposible que después de una hora eso no coja consistencia y que jamás conseguiréis que se quede pegado al recipiente no os rindáis! Creedme, llegará un momento en que podréis darle la vuelta al bol completamente sin que caiga ni una gotita!
Bueno, creo que no me olvido de nada! Espero no haberos asustado con eso de la batidora que arde o el brazo que casi se me cae del cuerpo, de verdad que si a mí me llevo 20 minutos montarlo porque las claras estaban muy frías, si esperáis el tiempo suficiente os llevará mucho menos, y ya veis que es un postre muy sencillo, de ingredientes muy básicos y muy fácil de hacer. Animaros a probar porque el resultado es increíble!
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