"Llega la navidad! con sabor de mazapán, de turrón, de mieles y de pan..."
Y en este caso también de galleta! :)
Hace unos días os enseñaba en facebook unas fotos de mi primera casita de jengibre. Para empezar la hice grandota, ayudándome de un patrón que me había descargado por internet y con una receta de galletas de jengibre, que es un sabor muy típico de la navidad.
Visto el éxito de la casita (y de lo bien que se lo pasa uno decorándola), decidí hacer más, pero esta vez más chiquitinas, de diferentes modelos y con mi receta básica de galletas que, personalmente, me gusta más que las de jengibre. Las galletas de jengibre están ricas, pero la especia hace que te quede en la boca un sabor amargo, que roza incluso lo picante ¡y eso que no eché toda la cantidad de jengibre que ponía porque me parecía una locura! La verdad, es que me quedé con las ganas de probar otra receta de galletas de jengibre, que sea más suave, quizá algún día haga la mía añadiéndole tan solo un poquito para que adquiera un ligero toque sin llegar a ser demasiado fuerte, porque, o te gusta el jengibre o no te gustaran estas galletas. Vamos, como pasa con todas las especias.
Pero lo bueno de estas casitas es que se pueden hacer con cualquier receta de galleta dura, que sea lo suficientemente fuerte para poder construír los cimientos (nunca mejor dicho) de la casa sin que ésta se derrumbe.
No tiene otra ciencia que escoger la receta de galletas que más nos guste, hornearlas, dejarlas enfriar y preparar una glasa muy gordita; un poco más que la glasa de delineado que se utiliza para decorar galletas, para que seque rápido y podamos unir al momento las diferentes partes de la casa (frente, paredes, parte trasera y por último tejado).
Como la primera vez que hice la casa fiándome de un patrón que me había descargado, no me coincidían bien las piezas, esta vez me hice unos patrones a escala, que dibujé yo misma con escuadra y cartabón (he vuelto al cole por un día!). Siempre hay que hacer paredes iguales, frente y parte trasera iguales y el tejado acorde con la medida de las mismas.
La cosa tiene su ciencia, al igual que unir las piezas, aunque más que ciencia, requiere paciencia.
Pero todo es cuestión de ponerse y practicar! :)
Una vez hechas las galletas, ensambladas las piezas, y secos los cimientos, solo queda decorar que, para que nos vamos a engañar, es la mejor parte! Gominolas, lacasitos, mini galletitas... todo lo que se nos ocurra y más! Además una "manualidad" muy rica parta hacer con los peques en esta época.
Os dejo unas fotos para que veáis como han quedado estos modelos. Estas fueron para los peques de la casa y les encantaron, no solo por la apariencia si no porque las galletas, de vainilla, estaban muy ricas!
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| Casita de galletas de jengibre |
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| Casita de galletas de jengibre |
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| Casita de galletas de jengibre |




















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