El pasado jueves, Ana y José recibieron en su casa un desayuno muy dulce, de parte de su familia.
Cualquier día es un buen día para recordar a alguien lo mucho que lo quieres y hacerle un poco más feliz con un detallazo como este.
Estoy segura de que no se les borró la sonrisa de la cara en todo el día y ¡Qué bonito es ser un poco participe de ello! :)
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